Mi abuela me bautizo a escondidas de mis padres, que en ese tiempo eran ateos, luego, mi madre conocio al Maestro y terminamos todas metidas en el sendero; eso hizo que me hiciera vegetariana y tuviera por mi casa un monton de fotos del sennor con turbante que mi amigo el parce, confundia en los inicios de nuestra amistad con mi abuelo.
Meditar, asisitir al satsang, cantar bayanes, hacer seva, simran y recibir darshan, son algunas de las actividades propias de un viaje sagrado, de ellos he tenido muchos y muy variados en muy diversos lugares del mundo, a veces con presencia fisica, a veces con solo el recogimiento, como los tiempos del vichada, de bucara o la ida a rajhastan en india, sin que el estuviera...
Mannana partimos rumbo a monnitos, mi chu, un amiguito de infancia, una mujer a la que conozco y me conoce desde los tiempos del colegio de ninnos en la 115 arribita de la autopista... y con otros seres que no conozco y que me llaman la atencion, ya veremos que resulta de este viaje, a monnitos.
jueves, 24 de diciembre de 2009
domingo, 20 de diciembre de 2009
la pinta del yage
en mis multiples recorridos de laura alcira, he ido varias veces a una finca en mesitas, donde un grupo de gente va a tomar yage, nunca me habia decidido a probarlo por aquello de los malos viajes, la vomitada, la cagada y todo lo que conlleva el remedio, pero ya se sabe lo de mi voluntad de puta, asi que finalmente el sabado cedi a la tentacion de la prueba, una experiencia super interesante, de la cual sali pintada, lo que quiere decir que tuve visiones, algo muy importante en este tema y que exoticamente no sucede muy frecuentemente en la primera toma, pero bueno, alli me fue bien, lo primero fue una sensacion de nube que me llevo a pensar en culebras, de las cuales vi varias, tambien vi un simio y en general cosas de la naturaleza, por lo cual me dijeron que la pacha mama se me estaba mostrando; a mi modo de ver cultural, el yage saca interpenetradores y ayuda con los compagos karmicos, fui la mas relajada de quienes tomamos y sali contenta de la experiencia; el yage que bebimos era especial pues traia la conbinacion de 3 tipos distintos de bejuco, lo cual hizo de mi primera toma algo aun mas especial. ha de saberse que en realidad lo que produce las visiones es la simbiosis de bejuco y muerdago, ya que es este el encargado de ponerle lo alusinojeno a la experiencia, no creo que me vaya a dedicar a tomar constantemente, pero me hace feliz saber que es posible una conexion natural de esa especie y bueno, chuleado lo del yage too.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Los Negocios
Andaba en villavo, realizando el transporte de una boda, cuando llamaron al hombre de la agencia para un viaje de deportistas, el buscaba un bus donde llevar sus clientes y yo le propuse lo de las dos camionetas, aceptó y de inmediato se inició un llama y yo llamo que terminará mañana con algunas comisiones; viendo como se tratan las personas en los negocios me doy cuenta de lo mucho que tengo que aprender, de lo mucho que se y de lo feliz que me hace mi oficio, en sus diversos campos.
sonrío, la vida sonríe y soy feliz
sonrío, la vida sonríe y soy feliz
martes, 8 de diciembre de 2009
el paseo en imágenes
ésta foto la tomé en la terraza del lugar donde nos hospedamos en rodadero, la pasé bombi, con los chicos y el amigo que todas se las sabe.
que tal ese atardecer ah?
y luego el recuerdo de otros zapatos viejos me llevó aqui.
panorámica de cartgena.
y aqui con pedro jose, de quien me enamoré perdidamente,
regia, con mi amigo que se las sabe todas.
como hay diversidad en todas partes, me encontré esto en un poste, cagtagenero (para pronuncialo con acento)
el atardecer a la espalda...
y de despedida, el amanecer.
seis estupendos dias para recordar.
viernes, 4 de diciembre de 2009
rodadero
cuando niña, vine a el rodadero con mi madre y mi hermana mayor, fuimos al acuario, a taganga, al tayrona y de regreso nos volvimos en tren a bogotà, por aquello del paro y las llantas pinchadas y en fin; este viaje me ha recordado esos tiempos, me ha recordado la infancia, por haber ido hasta taganga y verla tan cambiada.
en la manejada de 20 horas para llegar me fue regio, me la hechè yo sola parando apenas un par de veces y hasta ahora todo ha ido al peluche... he hecho un par de videitos de telèfono y una que otra foto no logrè el cometido de subirlos, un compu que no es mio a una cuadra del lugar donde nos alhojamos me ha mamado gallo estòicamente, entonces, aqui les dejo el adelanto y cuando regese a casa hago lo de la subida... ay se ven, y sonrio, porque sigo siendo un dia feliz.
en la manejada de 20 horas para llegar me fue regio, me la hechè yo sola parando apenas un par de veces y hasta ahora todo ha ido al peluche... he hecho un par de videitos de telèfono y una que otra foto no logrè el cometido de subirlos, un compu que no es mio a una cuadra del lugar donde nos alhojamos me ha mamado gallo estòicamente, entonces, aqui les dejo el adelanto y cuando regese a casa hago lo de la subida... ay se ven, y sonrio, porque sigo siendo un dia feliz.
lunes, 30 de noviembre de 2009
el olvido
pienso que yo sería la persona mas feliz del mundo si encontrara verdaderamente la poción del olvido, si el corazón fuera como las células ante la lido o la proca, que se reseteara con unos 10 cc intravensos, y dejara de querer con el uso de la vitamina mágica del olvido, pero eso no sucede y yo tontamente recreo en la memoria momentos, frases, situaciones, sensaciones, gustos y disgustos de una vida psada y extrañamente feliz, que se me viene a la cabeza sin que ande buscando sus recuerdos y me persigue implacable.
me doy mal genio por tonta, por atenida, por creer que con solo decirlo las cosas pasan y me hago mayor y mas madura con respirar, dicen quienes lo han vivido, que el tiempo consigue el ólvido, que es ese el remedio de los recuerdos mal parqueados, de los sueños rotos, de los corazones agujereados por las balas asesinas de quienes en cambio de lo que a mi me pasa, han perdido por completo la memoria.
sufriran un alzhaimer prematuro quienes pasan de las personas en la vida, yo en cambio, no puedo, o mas bien no quiero que se me joda el corazón enamorado, ese que me pusieron con disco duro de a tera, para que, asi quisiera, nadie se quedara por fuera de mis buenos recuerdos, de mis buenas intenciones... dice la australiana que lo que me pasa es que me pego de un moco, que su teoria cada vez es mas cierta, y que yo, en realidad, estoy enamorada del amor y lo tengo en las alforjas a reventar... será cierto lo que ella dice, imagino, por ahora, me siento en la sala y pienso que en la vida siempre hay algo mejor a la vuelta de la esquina... y yo solo tengo que dejar al tiempo que haga su magia y me deje sin su recuerdo, para siempre.
me doy mal genio por tonta, por atenida, por creer que con solo decirlo las cosas pasan y me hago mayor y mas madura con respirar, dicen quienes lo han vivido, que el tiempo consigue el ólvido, que es ese el remedio de los recuerdos mal parqueados, de los sueños rotos, de los corazones agujereados por las balas asesinas de quienes en cambio de lo que a mi me pasa, han perdido por completo la memoria.
sufriran un alzhaimer prematuro quienes pasan de las personas en la vida, yo en cambio, no puedo, o mas bien no quiero que se me joda el corazón enamorado, ese que me pusieron con disco duro de a tera, para que, asi quisiera, nadie se quedara por fuera de mis buenos recuerdos, de mis buenas intenciones... dice la australiana que lo que me pasa es que me pego de un moco, que su teoria cada vez es mas cierta, y que yo, en realidad, estoy enamorada del amor y lo tengo en las alforjas a reventar... será cierto lo que ella dice, imagino, por ahora, me siento en la sala y pienso que en la vida siempre hay algo mejor a la vuelta de la esquina... y yo solo tengo que dejar al tiempo que haga su magia y me deje sin su recuerdo, para siempre.
sábado, 28 de noviembre de 2009
hablar con mi hermanita
ha sido un gusto hablar con mi hermanita, además porque trajo a mi vida, a esta mujer...
Hija de Louis Nicolas Le Tonnelier, barón de Breteuil, introductor de Embajadores de Luis XIV, Émilie tuvo la suerte de vivir en un medio culto: sus padres recibían a los poetas Jean-Baptiste Rousseau y Fontenelle en su salón parisino, a los que ella conoció desde su niñez. Su padre le proporcionó una educación que muy raramente se daba a las mujeres en esa época. Le enseñó latín y, asimismo, griego y alemán. Dotada para la música, aprendió a tocar el clavecín; amante de la danza y del teatro practicó, como amateur, ambas artes, e incluso llegó a experimentar con la ópera.
Presentada por su padre en la Corte a los dieciséis años, quedó seducida por los placeres que esta vida le ofrecía, cediendo a algunas extravagancias como el coleccionismo de vestidos, zapatos o joyas. A los 19 años se casó, el 12 de junio de 1725, con el marqués Florent Claude de Châtelet (o Chastellet), que tenía 30 años. Con su marido, gobernador de Semur-en-Auxois, vivió durante un tiempo en esta ciudad, donde conoció al matemático de Mezieres. Tuvo la fortuna de tener un marido que no le puso cortapisas, asumiendo sus propias limitaciones y tomando en consideración la capacidad intelectual de su mujer. El matrimonio fue más una cuestión de interés que de amor. Tuvieron tres hijos, el mayor fue Louis Marie Florent de Châtelet, pero su esposo, entregado a su carrera militar, apenas tenía contacto con su esposa.
Ëmilie fue amante del marqués de Guébriant y del mariscal Richelieu. El interés y el gusto por el estudio, que demostró precozmente, no le impidieron disfrutar de las veleidades de la Regencia.
De entre sus diferentes amantes, Voltaire fue el que más influyó en ella, animándola a estudiar física y matemáticas, para las que demostró tener gran aptitud, hasta el punto de que Voltaire la llegó a considerar superior a sí mismo por sus conocimientos. El adjetivo "científica" no existía en ese tiempo, pero lo cierto es que Émilie de Châtelet fue una de las primeras mujeres, junto con madame de Lavoisier, a las que se pudo calificar con este término.
Émilie estudió a Gottfried Leibniz y trató a personalidades como Clairault, Maupertuis, König, Daniel Bernoulli, Leonard Euler o Reaumur. Cuando Émilie emprendió la traducción de los Principia Matemática de Isaac Newton llegó, incluso, a consultar a Buffon.
Émilie conoció a Voltaire cuando éste había caído en desgracia, le acogió en su casa de Cirey-sur-Blaise, en el Alto Marne: Voltaire tenía 39 años y ella 27. Su relación amorosa duró quince años. Por indicación de Voltaire, Émilie empezó a traducir a Newton, que fue el que la hizo tomar conciencia de que podía pensar por sí misma. Habiendo tenido la suerte, rara para esa época, de haber tenido un padre que no la consideró sólo como "una hija a casar" necesaria únicamente para continuar la descendencia de una línea tuvo, asimismo, la suerte de encontrar a unos compañeros que la consideraron su igual. Voltaire la admiró siempre, alabando su inteligencia y sus cualidades, de las que ella jamás hizo ostentación.
Émilie fue criticada, igual que Voltaire, por las damas de la Corte, principalmente por Madame de Staal-de Launay, y más acerbamente por la pluma de Madame de Deffand. Su posición social la ponía a resguardo de los comentarios más ácidos, pero su espíritu, su verdadera "nobleza", la situaba muy por encima de las críticas y los celos de las brillantes epistológrafas.
Conoció en 1746 al marqués Jean-François de Saint-Lambert, poeta, del que se enamoró. Dejó a Voltaire, con el que conservó, no obstante, una amistad que duró hasta su fallecimiento, que le sobrevino tres años más tarde, tras un embarazo, a los 43 años, del que nació una hija que no la sobrevivió. Saint-Laurent y Voltaire la asistieron hasta el final.
Fue Voltaire el que se encargó de publicar la famosa traducción que su amiga había hecho de Newton y que había enviado a la biblioteca real, como si hubiera presentido su próximo final.
Élisabeth Badinter realizó un estudio profundo sobre Émilie de Châtelet en el que, a través de su personaje, pone de relieve la "ambición femenina" que se pone al descubierto durante el siglo XVIII. Según la autora, "Émilie tenía algo de viril, andrógina, motivo por el que se maquillaba y emperifollaba de manera abusiva". Pero las mujeres desde ese momento quisieron ser reconocidas, verdaderamente, por sus capacidades y aptitudes y, a partir de esa época, empezaron a adquirir una consideración distinta a la que habían sustentado hasta entonces: la de ser cortesanas convertidas en favoritas del rey.
La traducción que hiciera de los Principia, con comentarios y notas, fue largamente elogiada.
definición de wilkipedia.
Hija de Louis Nicolas Le Tonnelier, barón de Breteuil, introductor de Embajadores de Luis XIV, Émilie tuvo la suerte de vivir en un medio culto: sus padres recibían a los poetas Jean-Baptiste Rousseau y Fontenelle en su salón parisino, a los que ella conoció desde su niñez. Su padre le proporcionó una educación que muy raramente se daba a las mujeres en esa época. Le enseñó latín y, asimismo, griego y alemán. Dotada para la música, aprendió a tocar el clavecín; amante de la danza y del teatro practicó, como amateur, ambas artes, e incluso llegó a experimentar con la ópera.
Presentada por su padre en la Corte a los dieciséis años, quedó seducida por los placeres que esta vida le ofrecía, cediendo a algunas extravagancias como el coleccionismo de vestidos, zapatos o joyas. A los 19 años se casó, el 12 de junio de 1725, con el marqués Florent Claude de Châtelet (o Chastellet), que tenía 30 años. Con su marido, gobernador de Semur-en-Auxois, vivió durante un tiempo en esta ciudad, donde conoció al matemático de Mezieres. Tuvo la fortuna de tener un marido que no le puso cortapisas, asumiendo sus propias limitaciones y tomando en consideración la capacidad intelectual de su mujer. El matrimonio fue más una cuestión de interés que de amor. Tuvieron tres hijos, el mayor fue Louis Marie Florent de Châtelet, pero su esposo, entregado a su carrera militar, apenas tenía contacto con su esposa.
Ëmilie fue amante del marqués de Guébriant y del mariscal Richelieu. El interés y el gusto por el estudio, que demostró precozmente, no le impidieron disfrutar de las veleidades de la Regencia.
De entre sus diferentes amantes, Voltaire fue el que más influyó en ella, animándola a estudiar física y matemáticas, para las que demostró tener gran aptitud, hasta el punto de que Voltaire la llegó a considerar superior a sí mismo por sus conocimientos. El adjetivo "científica" no existía en ese tiempo, pero lo cierto es que Émilie de Châtelet fue una de las primeras mujeres, junto con madame de Lavoisier, a las que se pudo calificar con este término.
Émilie estudió a Gottfried Leibniz y trató a personalidades como Clairault, Maupertuis, König, Daniel Bernoulli, Leonard Euler o Reaumur. Cuando Émilie emprendió la traducción de los Principia Matemática de Isaac Newton llegó, incluso, a consultar a Buffon.
Émilie conoció a Voltaire cuando éste había caído en desgracia, le acogió en su casa de Cirey-sur-Blaise, en el Alto Marne: Voltaire tenía 39 años y ella 27. Su relación amorosa duró quince años. Por indicación de Voltaire, Émilie empezó a traducir a Newton, que fue el que la hizo tomar conciencia de que podía pensar por sí misma. Habiendo tenido la suerte, rara para esa época, de haber tenido un padre que no la consideró sólo como "una hija a casar" necesaria únicamente para continuar la descendencia de una línea tuvo, asimismo, la suerte de encontrar a unos compañeros que la consideraron su igual. Voltaire la admiró siempre, alabando su inteligencia y sus cualidades, de las que ella jamás hizo ostentación.
Émilie fue criticada, igual que Voltaire, por las damas de la Corte, principalmente por Madame de Staal-de Launay, y más acerbamente por la pluma de Madame de Deffand. Su posición social la ponía a resguardo de los comentarios más ácidos, pero su espíritu, su verdadera "nobleza", la situaba muy por encima de las críticas y los celos de las brillantes epistológrafas.
Conoció en 1746 al marqués Jean-François de Saint-Lambert, poeta, del que se enamoró. Dejó a Voltaire, con el que conservó, no obstante, una amistad que duró hasta su fallecimiento, que le sobrevino tres años más tarde, tras un embarazo, a los 43 años, del que nació una hija que no la sobrevivió. Saint-Laurent y Voltaire la asistieron hasta el final.
Fue Voltaire el que se encargó de publicar la famosa traducción que su amiga había hecho de Newton y que había enviado a la biblioteca real, como si hubiera presentido su próximo final.
Élisabeth Badinter realizó un estudio profundo sobre Émilie de Châtelet en el que, a través de su personaje, pone de relieve la "ambición femenina" que se pone al descubierto durante el siglo XVIII. Según la autora, "Émilie tenía algo de viril, andrógina, motivo por el que se maquillaba y emperifollaba de manera abusiva". Pero las mujeres desde ese momento quisieron ser reconocidas, verdaderamente, por sus capacidades y aptitudes y, a partir de esa época, empezaron a adquirir una consideración distinta a la que habían sustentado hasta entonces: la de ser cortesanas convertidas en favoritas del rey.
La traducción que hiciera de los Principia, con comentarios y notas, fue largamente elogiada.
definición de wilkipedia.
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